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Día mundial de la Educación Ambiental: desarrollo sostenible

Día mundial de la Educación Ambiental: desarrollo sostenible

 

El próximo sábado 23 de enero es el día mundial de la educación ambiental, y como buenos ecólatras sabemos la importancia y el impacto que pueden tener estos días tan señalados en el calendario. Se empieza a hablar de ello, se generan conversaciones alrededor del tema y es un buen punto de partida para crear conciencia ambiental en las personas que aún no la tengan. Pero, ¿sabemos realmente qué se celebra en esta fecha? ¿De dónde viene exactamente y por qué su origen es tan importante para el planeta? ¡En este post te contamos todos los detalles!

¿Cuándo tiene su origen el Día de la educación ambiental?

Este día 23 de enero sirve para arrancar el año cargado de buenos propósitos para el medioambiente y para recordar las buenas intenciones del Seminario Internacional de Educación Ambiental de las Naciones Unidas que se celebró en Belgrado en 1975.

Este seminario que contó con la participación de expertos de más de 70 países fue inspirado por la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medioambiente celebrada en Estocolmo en junio de 1972. En ella se expuso la importancia de cuidar el medioambiente y se planteó la necesidad de crear unos principios comunes que sirvieran como guía e inspiración a la sociedad para preservar nuestro entorno. Pueden parecer ideas muy básicas e incluso inocentes, pero hay que recordar que durante mucho tiempo se consideró que nuestro planeta tenía recursos infinitos y no fue hasta la década de los 70 cuando se empezó a tomar conciencia de lo contrario.

como se origina el Día de la educación ambiental

A esta primera conferencia medioambiental le sucedieron muchas otras durante los siguientes años, pero fue precisamente tras ese seminario de varios días en la capital de Serbia cuando se firmó la Carta de Belgrado.

Esta carta consiste en un documento donde se recogieron las problemáticas ambientales a las que el ser humano se enfrentaba en el largo plazo y se establecían unas metas y unos objetivos para abordar esos problemas y solucionarlos. Y en esta Carta de Belgrado se da la clave para ello, ya que pone el foco en la educación ambiental.

¿Qué es la educación ambiental?

Aunque el término educación ambiental se remonta a finales de los años 40, fue en la Carta de Belgrado donde se ahondó más aún en este concepto. Es en ese momento donde se empieza a considerar como una herramienta para comprender mejor el mundo en el que habitamos y para concienciar a las personas en su protección.

Pero la educación ambiental no se debe considerar como una asignatura de la escuela con un principio y un final. Es importante pensar en ella como un proceso que se lleva a cabo durante toda la vida, en el que vamos aprendiendo a relacionarnos con el entorno y donde vamos desarrollando una conciencia ecológica que hace que esa relación mejore cada vez más.

Educación ambiental para niños

Una buena educación es imprescindible para saber cómo comportarse frente a cualquier situación. Y el plano medioambiental no iba a ser menos. Por ese motivo es muy importante inculcar los valores de la protección del entorno y el respeto por la naturaleza desde la infancia. De ese modo generaremos unos hábitos entre los niños y niñas que mantendrán en el futuro. Pero, ¿esto cómo se hace?

Educación ambiental para niños

Llevar a cabo una educación ecológica en casa es esencial, para ello es fundamental predicar con el ejemplo. Hace años en una campaña para fomentar la lectura decían “si tú lees, ellos leen”, así que podríamos decir, que si tú reciclas, ellos reciclan. En este post te proponíamos unas cuantas ideas para reciclar elementos del día a día. Puede ser un buen ejercicio de manualidades para hacer con los más pequeños mientras les explicamos la importancia de reciclar.

Pero reciclar porque sí, no es educación ambiental, es también aprender a amar la naturaleza, algo que casi nos cuesta más a nosotros que a ellos. Tenemos demasiadas malas costumbres y siempre podemos revisar un poquito nuestros hábitos e intentar mejorar.

Ten en cuenta que es posible aprender en todas partes, en la calle hay plantas,  árboles, ríos,  pájaros o insectos, pero también podemos aprovechar para hablarles de de problemas medioambientales como la contaminación, la emisión de gases, el consumo energético, el reciclaje o el aprovechamiento del agua.

Actividad para el Día mundial de la educación ambiental

Y también en casa. Te proponemos una actividad sobre reciclaje que te dará oportunidad de explicarles a los pequeños ecólatras, que un reciclaje es una nueva vida llena de posibilidades. Os hará falta:

  • Papel para reciclar (si es de periódico, sale mejor)

  • Cubo

  • Agua caliente

  • Batidora

  • Rejilla o malla

  • Tela

  • Esponja

Pasos:

  1. Recortad juntos con cuidado el papel en trozos pequeños. Podéis hacerlo con tijeras o a mano. 

reciclar papel

  1. Cuando ya tengáis los trozos recortados, introdúcelos en el cubo y añade el agua caliente. Que lo cubra generosamente.

  2. Puedes usar la batidora para mezclar el papel y agua hasta lograr una pasta o puedes poner el papel a remojo un día antes y simplemente removiendo con una cuchara de madera, se creará la pasta de papel. En cualquier caso, unas horas de reposo son necesarias.

  3. Colad la pasta de papel. Para ello, un escurridor de verduras puede servir o un colador, para quitar el exceso de agua hasta que sea una pasta densa y consistente.

  4. Lavad la pasta de papel con agua fría en el mismo colador que uséis.

  5. Extended el resultado sobre la rejilla o malla con una cuchara para crear el papel del grosor y la extensión que queráis lograr. Si no tenéis rejilla, podéis ponerlo sobre una tabla de cocina, por ejemplo.

  6. Cubre la pasta con una tela y dale la vuelta (esto es un poco delicado, así que será necesario que lo haga un adulto)

  7. Retirad la malla y cubrid la pasta con la tela. Presionando con una esponja aceleraréis el proceso de absorción.

  8. Cuando la tela absorba el agua, quitadla con cuidado y dejadlo en un sitio apartado hasta que se seque, mínimo un día. No intentes acelerarlo con el secador o acercándolo a una fuente de calor directo, la paciencia también es un buen aprendizaje.

Una vez hayáis realizado todos estos pasos, tendréis una hoja nueva, lista para apuntar en ella todos vuestros logros ambientales de 2021.

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