Soluciones contra las sequías
Barcelona
IMAGEN 1 <=> INTRODUCCIÓN: EL AGUA EN EL MUNDO <=> En 2019, según datos oficiales de Naciones Unidas, alrededor de 2.800 millones de personas sufrían la escasez de agua en el mundo, provocando una gran inseguridad alimentaria y dependiendo en mayor o menor medida, de la agricultura de subsistencia, lo que provoca importantes carencias económicas.
El agua desempeña un papel fundamental en la producción y otras actividades básicas, ya que es imprescindible en sectores clave como la agricultura, la ganadería y la industria. Al mismo tiempo, el agua actúa como un recurso estratégico cuya distribución y disponibilidad influyen directamente en la estabilidad social y económica de los territorios.
El agua que utilizamos para nuestro consumo y otras actividades, se obtiene principalmente de dos fuentes: de las superficiales y de las subterráneas. También aportan, pero en menor medida las desalinizadoras.
A medida que la humanidad extrae una cantidad creciente de la totalidad del agua, queda menos para el mantenimiento de los ecosistemas de los que dependemos.
A medida que la humedad atmosférica disminuye y la temperatura aumenta, se intensifican los efectos del cambio climático, lo que agrava la escasez de recursos hídricos, especialmente en las regiones más vulnerables.
IMAGEN 2 <=> BUCLE CLIMÁTICO <=> La escasez de agua, agravada por sequías cada vez más devastadoras, provocó 202 conflictos entre 2020 y 2022. Fuente: Pacífic y rtve.
Debido al deterioro progresivo de los suelos y a la reducción de la superficie cultivable, muchas zonas se ven obligadas a depender de recursos limitados, lo que provoca una disminución de la productividad agrícola y en consecuencia, una reducción de los ingresos. Esta situación genera un círculo vicioso que afecta al desarrollo económico y social, especialmente en sociedades con recursos económicos limitados.
Las sequías se intensifican y con ellas la desesperación de millones de personas que habitan en zonas áridas del planeta. Ante esta situación, es imprescindible aprovechar y recoger agua mediante sistemas de captación eficientes.
El agua puede recogerse desde tejados y desde instalaciones específicamente diseñadas, como las que se presentarán más adelante, tanto en campos de cultivo como, especialmente, en las miles de hectáreas ocupadas por plantas fotovoltáicas. Estas superficies permiten recoger millones de metros cúbicos de agua de lluvia, que posteriormente pueden destinarse al riego agrícola.
A continuación presentamos las propuestas, direccionadas ha solucionar el grave problema de las tierras de cultivos de secano, principalmente cuando se presentan años de sequía.
IMAGEN 3-4-5 <=> PROPUESTA 1: RECOGIDA DE AGUA DE PLACAS FOTOVOLTAICAS <=>
Las placas fotovoltaicas para evitar la pérdida de eficiencia energética, se deben limpiar periódicamente del polvo que se deposita en ellas, utilizando agua de la red general.
Nuestra solución es muy sencilla, aprovechar la superficie de las placas para recoger agua de la lluvia y almacenarla en los depósitos de la instalación, posteriormente se utilizará para limpiarlas y finalmente su uso será para regar campos de cultivos cercanos.
Por tanto, la solución propuesta como sistema de limpieza de placas fotovoltaicas y de riego, nos indica en este punto, que los agricultores que han destinado parte de sus tierras a estas instalaciones, tendrán más ingresos por la producción energética y por el aumento de la productividad agrícola al disponer de agua, asegurando su producción.
Plataforma central de acumulación del agua recogida de las placas fotovoltaicas y su posterior distribución a los depósitos de reserva, para el riego de los cultivos.
La inversión necesaria es reducida siempre en función del tamaño, ya que la infraestructura de generación eléctrica ya está instalada. Unicamente es necesario canalizar el agua hasta depósitos soterrados, donde quedará protegida de la evaporación y disponible para su uso posterior.
De este modo, se logra una doble ventaja estratégica: La generación de electricidad limpia y renovable, y la garantía de riego para los campos de cultivo situados junto a las plantas fotovoltaicas, contribuyendo a la seguridad alimentaria y a una gestión más sostenible del agua. No debemos de olvidar que esta agua se coge prestada y se devuelve al medio ambiente, después de haber realizado la función principal del riego de cultivos.
Esta solución representará una transformación disruptiva, transformadora y muy positiva del campo de secano y eso quiere decir, que contra más placas vayan añadiendo a la instalación, más ingresos tendrán por el aumento de la energía producida y también tendrán más ingresos por haber aumentado la eficiencia productiva de sus cultivos como consecuencia de disponer de más agua, por tanto, los agricultores que dispongan de tierras, tendrán un futuro de largo recorrido, ya que no padecerán las consecuencias de las subidas y bajadas de producción por culpa de les sequias.
La exposición del proyecto, está pensada para una superficie de 5 hectáreas, en este caso, en nuestros estudios, hemos destinado 1 hectárea para producir electricidad y recoger agua, y 4 hectáreas, para aumentar y asegurar la producción de los cultivos.
IMAGENES 6-7-8 <=> PROPUESTA 2: RECOGIDA DE AGUA DE LLUVIA EN EL DEPÓSITO INDIVIDUAL <=> Depósito de reserva con tejadillos instalados para evitar la evaporación, en medio de los campos de cultivo de secano. Se evitará la pérdida de miles de litros de agua anualmente por culpa de la evaporación. El depósito también podrá llenarse con agua traída en aljibe. Ambas imágenes, se han representado en una vista lateral seccionada de la instalación, para visualizar mejor el conjunto, pero todo el depósito va rodeado de las estructuras para la recogida de agua de lluvia y los diferentes cultivos que se pueden plantar bajo estos, también de los diversos árboles plantados alrededor de ésta. En la imagen se observa la instalación recogiendo agua de lluvia. ¡Será una garantía para el agricultor!
Vista cenital de la instalación con la recogida de agua de lluvia, que se almacenará en el depósito de reserva y estará libre de la evaporación. Una ventaja que tiene la construcción es la pérdida de sólo 10 m2 -15 m2, de superficie, ya que bajo los tejadillos se podrán plantar cultivos bajos, incluso viñas en zonas con climas más secos. ¡La instalación se puede ampliar más y por tanto recoger más litros de agua de lluvia!. Es una instalación que, colocada en medio del campo, comienza con un mínimo de 240 m2 de superficie de recogida de agua de lluvia, con un depósito de 24 m3 de capacidad. A partir de estos mínimos se puede ampliar de forma fácil. La evaporación siempre será "0".
IMAGEN 9 <=> PROPUESTA 3: DEPÓSITO COMUNITARIO DE ACUMULACIÓN Y DISTRIBUCIÓN <=>
Esta solución comunitaria, se presenta para dar apoyo hídrico a los depósitos de reserva individuales instalados en las tierras de cultivo de los agricultores y será gestionado por el ayuntamiento o bien por la gestora de la comunidad. La Plataforma o depósito central, dispondrá de una capacidad de 300 m3, que se irán llenando de las fuentes externas tal y como se refleja en el dibujo. Se podrán gestionar 80.000 metros cúbicos de agua para el riego y a un coste económico bajo.
Por tanto, ante las sequías cada vez más frecuentes y severas a nivel global – especialmente en zonas de secano – presentamos una soluciones innovadoras, eficaces y sostenibles para garantizar el acceso al agua y proteger la producción agrícola, en territorios con un mínimo de pluviometría entre 100 - 150 l/m2/año.
Nuestro sistema permite almacenar agua de lluvia en depósitos estratégicamente distribuidos por las fincas, asegurando un mínimo de agua disponible durante todo el año. Estas reservas hídricas garantizan el desarrollo óptimo de los cultivos incluso en periodos de estrés hídrico, reduciendo drásticamente la dependencia externa.
Las instalaciones se integran directamente en los terrenos agrícolas y se apoyan en unas infraestructuras de bajo impacto ambiental, respetando el entorno y mejorando la eficiencia del uso del agua. El sistema recoge el agua de lluvia de forma natural y la almacena en depósitos soterrados, permitiendo optimizar cada gota y evitar pérdidas por escorrentía o evaporación.
Además, estas soluciones incrementan la seguridad y la rentabilidad de los agricultores, ya que protege las cosechas frente a periodos de sequías prolongadas y reduce los riesgos productivos. El aumento de la eficiencia hídrica se traduce en mayores rendimientos, menor consumo energético y una clara ventaja competitiva.
Gracias a su rápida amortización y a la posibilidad de apoyo económico e institucional, mediante subvenciones públicas, el sistema se presenta como una inversión inteligente, sostenible y rentable, alineada con los objetivos actuales de adaptación al cambio climático y de gestión responsable del agua.
En definitiva, ofrecemos una tecnología pensada para asegurar el futuro del campo, proteger las producciones y convertir la escasez de agua en una oportunidad de eficiencia y resiliencia.
¡Se convierte en un seguro de vida ante las sequías!
Idea: Isidro Gómez Moraleda / Josep Lluis Casanovas. (Barcelona 2025) (Modelo Patentado)