• Huerto Vecinal "LAS 40 FANEGAS"

  • Madrid

  • Nombre del creador: EDUARDO FISBEIN
  • Categoría: Colectiva
  • 80apoyos
  • huertos urbanos

Descripción de la iniciativa

Es un huerto vecinal comunitario; todos los hortelanos decidimos por consenso lo que plantamos y todos hacemos de todo.

Detalles de la iniciativa

"Las 40 Fanegas" es un huerto vecinal comunitario, abierto a todos los vecinos; no existen espacios "particulares" (sólo los hay para los colegios); es decir, que todos nos ocupamos de todo, entre todos decidimos lo que plantamos y entre todos sufragamos los gastos necesarios. Lo que cosechamos cada semana lo repartimos: lo colocamos sobre una mesa y cada hortelano se lleva lo que más le gusta, teniendo en cuenta que todos debemos llevarnos algo. El grupo humano que se ha formado es estupendo, con mucha presencia familiar e infantil. Por lo general, los fines de semana de 12:00 a 14:00 hs hacemos taller infantiles sobre cultivos y sobre alimentación saludable. Para los adultos, en ese mismo horario realizamos breves talleres sobre cultivos y otros temas medioambientales. En fin, nos lo pasamos muy bien y comemos cada vez mejor. Desde los últimos años del siglo XX han resurgido en Madrid los Huertos Urbanos. A diferencia de experiencias anteriores -basadas, sobre todo, en espacios parcelados de uso familiar- los nuevos huertos de Madrid tienen -en su mayoría- un carácter comunitario; es decir, son espacios de uso compartido donde todo se resuelve colectivamente y donde todos los hortelanos hacen de todo. Los principios ecológicos, la recuperación de diversos materiales para su reutilización (como troncos, ladrillos, pallets, etc), el reciclaje y el compostaje, el uso del dinero reducido a las mínimas compras imprescindibles, los aprendizajes derivados de la experiencia colectiva y orientados por “los hortelanos que más saben”, son algunas de las pautas esenciales de su funcionamiento. La actitud social de estos huertos la podemos calificar de COLABORATIVA-RESILENTE, es decir que frente a la opresión de la sociedad actual se implementan mecanismos de resistencia a través de la colaboración, y que frente al consumismo se prima la reutilización y el reciclaje. Si bien es destacable este valioso esfuerzo, en “Las 40 Fanegas” nos parece que esta actitud no aprovecha todos los recursos disponibles para enfrentarse a la crisis climática actual, producto de un capitalismo desenfrenado que solo contempla los beneficios económicos sin tener en cuenta cuestiones sociales y medioambientales. Las nuevas tecnologías aplicadas a los cultivos (tales como los riegos por goteo, hidroponía y aeroponía, los cultivos urbanos en estructuras verticales, las técnicas de cultivo biointensivo, el control aéreo de los cultivos mediante drones, los nuevos alimentos vegetales orgánicos, el control biológico de plagas y enfermedades, la utilización de energías alternativas no contaminantes, las apps para identificar las especies vegetales y sus enfermedades, etc), así como un cambio saludable en la orientación de la alimentación (con productos frescos, sobre todo con vegetales de cercanía, y sin ultraprocesados) pueden ser un aporte fundamental para revertir el proceso depredador del medioambiente. Por eso entendemos que es necesario aprovechar las nuevas tecnologías de cultivo -sin abandonar la necesaria colaboración social- para producir transformaciones profundas en relación con el medioambiente. Podemos calificar a esta propuesta como TECNOLOGICO-SOCIAL. Esto se puede realizar en los huertos urbanos a través de la incorporación de las tecnologías mencionadas, la organización de charlas con especialistas en estas tecnologías, la colaboración de empresas generadoras o productoras de estas tecnologías, la experimentación sistemática, la colaboración con las universidades, etc. Es lo que intentamos hacer en el huerto vecinal “Las 40 Fanegas”. No existe una división tajante entre ambas propuestas, ya que en casi todos los huertos de Madrid se expresa una vertiente colaborativa y otra tecnológica, sino que es una cuestión de los acentos y de las prioridades de cada uno de los huertos. Creemos importante transmitir esta actitud “tecnológico-social” a los sectores más jóvenes de la población, promoviendo la motivación y la curiosidad por los temas medioambientales que puedan derivar en aprendizajes en los que haya una clara comprensión de la utilidad individual y social de lo aprendido. Tal como dice un proverbio chino: “Si piensas en el próximo año, planta maíz. Si piensas en la próxima década, planta un árbol. Pero si piensas en el próximo siglo, educa a la gente”. Por este motivo la Asociación Naturbana realiza talleres escolares en horario lectivo para todos los niveles escolares: Infantil y Preescolar (Introducción al Mundo Vegetal), Primaria (Aprendizajes para la Sostenibilidad) y Secundaria (Aprendizaje por Proyectos y Tecnologías Verdes). También realizamos actividades medioambientales continuas con/para colectivos con necesidades especiales, tal como “Amanecer Agrosocial” con/para adultos con inteligencia límite. Por último -pero no menos importante- realizamos talleres de cocina saludable “Natur Chef” -principalmente con vegetales cultivados en el huerto- con niños que acuden al huerto con regularidad, y en colegios con alumnos de Primaria y Secundaria.

Objetivo de la iniciativa

Crear barrio, acercar el campo a la ciudad, generar un espacio de encuentro vecinal para el ocio activo.

Celia de la Vega García de la Vega:

Buena iniciativa, muy participativa para aunar a todos. Felicidades!

Sonia Navarro Dominguez:

Bien

FRANCISCO MANUEL :

Me gusta

Ruben Garcia Fernandez:

Me gusta

Ariane montes Fernández Montes:

Ok

Grechi Arteaga Arteaga:

Ne parece estupendo, todos unidos

beatriz mena:

Muy bien

Iv mena:

Si

Martita mena:

Muy bien

Silvia Bartolome:

bien

David Magano Lozano:

Muy bien

Lakristi Kristi:

Muy bien

Jorge Pérez Gonzalvez:

Que bueno

Miguel Angel Pérez Castañeira:

guay

beatriz mena mena:

Genial

Nuria Macías García:

Genial

Maria del Carmen Hernandez Mendez Hernandez Mendez:

Genial!!!!!!!!!!!

:

Muy buena esta iniciativa

Diego Rodríguez Fernández:

Genial

Maite Sevilla del Pozo:

gracias