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La caza furtiva: Qué es y por qué ocurre

La caza furtiva: Qué es y por qué ocurre

Respeto a los animales 11 / 06 / 2024

Muchos de los animales que conocemos y amamos y otras tantas especies de las que poco o nada hemos oído hablar tienen en común una gran amenaza: la caza furtiva. Una práctica que se ceba en especies en peligro de extinción, alterando los ecosistemas y comprometiendo la estabilidad ambiental. 

Impulsada por la demanda de todo tipo de productos de origen animal, se ha transformado en una operación organizada y muy lucrativa, controlada por redes internacionales. ¿Sabíais que este tipo de caza mueve hasta 20.000 millones de dólares al año? 

Seguid leyendo para saber más sobre la caza furtiva, conocer cómo se produce en nuestro país y encontrar algunas señales de esperanza. 

 

Qué es la caza furtiva

 

 

Se trata de una actividad ilegal que consiste en la captura o matanza de animales salvajes sin autorización, generalmente en áreas protegidas o durante periodos en los que la caza está prohibida, infringiendo así las leyes y las normativas de conservación. 

Se manifiesta en áreas donde convergen varios factores: la presencia de especies valiosas para el comercio, la falta de regulación sobre las mismas (o una legislación laxa) y una administración incapaz de prevenir o combatir las capturas ilegales.

Los objetivos de la caza furtiva son de lo más diverso:

  • Elaboración de medicinas tradicionales o afrodisíacos.
  • Comercio de pieles. Para su uso en la industria textil y decorativas. 
  • Venta de cuernos. Como trofeo o para tallar figuras.
  • Captura y venta de mascotas exóticas… 

 

Especies amenazadas por la caza furtiva

 

La caza furtiva, sumada a otros factores como el cambio climático o la degradación del entorno por la acción humana, está diezmando la población de miles de especies a lo largo del mundo. Estas son algunas de ellas:

 

Pangolín 

 

Esta especie es una de las grandes afectadas. Su carne se comercializa como afrodisíaca y sus escamas son codiciadas para la medicina tradicional china. 

 

Tigre

 

En el caso del tigre, cada parte de su cuerpo, desde los bigotes a la cola, pasando por las garras, se comercializa en los mercados ilegales de fauna silvestre.

 

Elefante

 

El tráfico de marfil sigue siendo uno de los más lucrativos, lo que ha amenazado en África tanto a los elefantes de los bosques como a los de la sabana. 

 

Rinocerontes africanos

 

Sus cuernos, ricos en queratina, pueden venderse por el exorbitante precio de 60.000 dólares el kilo. En Sudáfrica su población ha disminuido drásticamente.

 

Gorila 

 

Al gorila no solo le afecta la caza furtiva, también la degradación de su hábitat natural. Está en auge el comercio ilegal de su carne (“bushmeat”), según WWF.

 

Cabras salvajes

 

Los parientes más cercanos de nuestras cabras también están en peligro, por la caza, la pérdida de su hábitat y la competencia por los recursos con el ganado doméstico.

 

Métodos de caza furtiva

 

 

Medios como sensores térmicos y nocturnos, todo tipo de trampas, artículos de camuflaje y disparadores con silenciador (conocidos en España como “chupetes”) son los cómplices de los furtivos, quienes actúan persiguiendo a sus presas o esperándolas en sus rutas o lugares predilectos.

Con todas estas técnicas, localizan con facilidad y precisión a las presas, dificultan el ser escuchados y evitan el uso de focos que podrían delatarlos en las horas de oscuridad. 

Pero, como veremos ahora, la tecnología también trabaja a favor de los protectores de la naturaleza.

 

Nuevos medios para combatir la caza furtiva 

 

Combatir la caza furtiva requiere de una vigilancia exhaustiva, para la que no siempre dan abasto las autoridades locales. Ahí entran algunas asociaciones sin ánimo de lucro que colaboran para trabajar sobre el terreno, como las eficaces Black Mambas: un grupo compuesto exclusivamente por mujeres, que ha reducido hasta un 76% los incidentes de trampas y furtivismo en la provincia sudafricana de Limpopo.

Para todos estos vigilantes, la tecnología se está convirtiendo en una gran aliada, con algunos métodos punteros para pillar in fraganti a los furtivos. Por poner algunos ejemplos, están los drones con cámaras capaces de ofrecer un zoom de 30x e imágenes térmicas para localizar a los furtivos durante la noche, los animales robóticos que atraen a estos cazadores o nuevos y sofisticados sistemas de IA basados en datos para predecir su comportamiento.

 

Las poblaciones locales, parte de la solución

 

 

La situación de pobreza de muchas poblaciones es una de las causas por la que estas dañan su propio entorno. Aunque hay voces críticas contra este motivo, que afirman que es la codicia de las redes de tráfico la que promueve un círculo de explotación y precariedad. 

En todo caso, es fundamental involucrar a las comunidades locales en la protección y conservación de la fauna autóctona. Ofrecer alternativas económicas sostenibles, como el ecoturismo y la agricultura ecológica, puede reducir la dependencia. Y es igualmente importante poner en marcha programas que eduquen en el respeto a las especies amenazadas y el valor de la biodiversidad.

 

La caza furtiva en España

 

Nuestro país no es ajeno a las prácticas furtivas. El furtivismo se da en toda España y durante todo el año, con mayor incidencia en las zonas donde hay más actividad cinegética (como Extremadura, Andalucía o Castilla y la Mancha) y, de forma más intensa, de forma previa a las temporadas de caza. 

El lince ha sido durante años una de las especies más emblemáticas dañadas por esta actividad, una actividad que también amenazaba a su fuente de alimento principal: los conejos. En 2003 los linces estuvieron al borde de la extinción, con apenas un par de decenas de ejemplares. Hoy, la población se ha elevado hasta algunos cientos. 

Ciervos, gamos y jabalíes siguen siendo objetivos del furtivismo en nuestro país, así como animales considerados como “alimañas”, tales como lobos, zorros o nutrias. Respecto a las aves, se consideran especialmente amenazadas las águilas y las aves cantoras, como los jilgueros, que son capturados el agresivo método conocido por “liga”.

El Seprona –la unidad especial de la Guardia Civil que vela por la conservación de la naturaleza y los recursos hídricos–, registra cada año unas 5000 infracciones administrativas relacionadas con la caza, incluyendo el furtivismo, que es la actividad más penada de todas. 

Por otro lado, afirma National Geographic, España es una puerta de entrada para el tráfico ilegal de especies, donde se incauta un tercio del tráfico mundial de pieles de reptil y donde las mafias trafican con más de 7000 kilos de anguilas europeas.

 

Algunas iniciativas Ecólatras para la concienciación animal 

 

En Ecólatras existen diversos proyectos relacionados con la sensibilización con las especies y el estudio y cuidado de especies vulnerables. Os destacamos algunos de ellos:

El proyecto "Delfines de Cabrera", de Mallorca Preservation, que estudia la población de delfín mular en el Parque Nacional de Cabrera, un área marina protegida en Baleares.

“Defendamos a la lagartija pitiusa”, de Ibiza Preservation, se enfoca en la protección y preservación de esta especie endémica de Ibiza y Formentera.

“Recuperemos la población del cernícalo Primilla”, de GREFA Andalucía, trabaja en la conservación de esta ave de la familia del halcón.

¿Tenéis un proyecto que queráis sumar a Ecólatras? Es el momento, aquí tenéis todas las iniciativas sostenibles para inspiraros. 


 

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